
La mayor parte de los estudios epidemiológicos que se han llevado a cabo hasta ahora no han sido capaces de encontrar evidencias de que el uso prolongado de teléfonos móviles sea un factor de riesgo a la hora de padecer algún tipo de cáncer.
El último estudio al respecto sigue en la misma línea. Por mucho que se empeñen los alarmistas de turno, no parece haber relación directa entre móviles y cáncer. La diferencia con anteriores investigaciones es que este es el informe más largo, amplio y exhaustivo que se ha hecho hasta la fecha. Lo ha realizado el Instituto epidemiológico para el cáncer de Dinamarca y cubre nada menos que 358.403 personas que han usado móvil durante diez años.




