
Personalmente no hay nada más frustrante ahora mismo que tener un teléfono avanzado que está vivo gracias a Internet, y tener que controlar lo que hacemos con él, por ejemplo en el extranjero o con servicios de VoIP. O seguro que te has preguntado por qué pagar dos tarifas planas, una en el teléfono y otra en el portátil si quieres tener Internet vía 3G en ambos equipos.
Por suerte, las operadoras no pueden luchar contra esos nuevos usos que el usuario demanda y van adaptándose, algunas con más convicción que otras. Vodafone, que es la que más ha apostado por los teléfonos avanzados y las conexiones de datos en ellos, ha anunciado hoy unas nuevas tarifas en las que estos teléfonos se acercan a ese ideal de terminal con el que no tendremos que temer mirar el correo en el extranjero o hacer llamadas vía VoIP. Aunque como siempre, hay que leer la letra pequeña para ver las limitaciones que se añaden, principalmente en velocidad, una tarea pendiente de las operadoras hoy en día, pues presumen de rapidez pero controlada con límites.





