
Las pantallas táctiles capacitivas tienen unas cuantas ventajas sobre las resistivas, por ejemplo que permiten detectar más de una pulsación al mismo tiempo. Pero también tienen su dosis de desventajas, una de ellas la imposibilidad de usar un stylus para trabajar con ellas.
Y aunque esto puede parecer poco importante en la mayoría de casos, algunas aplicaciones lo requieren, por ejemplo en un portátil para poder escribir en la pantalla como si lo hiciéramos sobre papel. La tecnología WriteSense quiere ofrecer una solución a este problema.



