
El mundo de las fuentes de alimentación es, muchas veces, desconocido. Reconozco que hace años cuando empezaba a configurar mis primeros ordenadores no le prestaba atención, pero a medida que van explotando – literalmente – una fuente tras otra te das cuenta de que algo falla. Cuando enfrente tienes una obra que genera picos de tensión que tu red eléctrica no regula y que tu ordenador paga, entonces sabes que es necesario cambiar algo. Ese algo es una buena fuente de alimentación.
Lo dicho antes es verídico y real, vivido en mis propias carnes. Desde hace años intento comprar fuentes de alimentación decentes, no digo las mejores del mercado pero tampoco desconocidas. La OCZ ZS pretende ofrecer una calidad acertada por precios competitivos, con modelos de 550, 650 y 750 vatios que incluyen conectores de 6 y 8 pines, amén de por supuesto múltiples SATA para discos duros y otros periféricos, y más. También disponen de un enorme ventilador de 13.5 centímetros para poder disipar el calor generado en el interior de la fuente.








