
El gabinete de prensa de la Unión Europea acaba de hacer público un escueto comunicado oficial en el que anuncia que la Comisión Antimonopolio de la UE ha emprendido una investigación contra Samsung por posibles prácticas monopolísticas.
El proceso iniciado no tiene nada que ver con las demandas entre Samsung, Apple o Motorola por un quítame allá esas patentes. En estos casos la UE siempre actúa por iniciativa propia y sus veredictos no son para tomarlos a broma. En 2004, la comisión le clavó a Microsoft la multa más elevada de su historia (497 millones de euros) y obligó a los de Redmond a desarrollar una versión de Windows sin el reproductor Media Player integrado. Todo ello por el mismo motivo: prácticas abusivas que pueden conducir a una posición dominante en el mercado.











