
En la partida de ajedrez en la que están siempre metidas las compañías de electrónica de consumo, los últimos movimientos van en dos claras direcciones: nuevas formas de control en el juego, estrategia que ya todas ellas han empezado, y los juegos en 3D, movimiento que solo Sony se ha aventurado a iniciar en el tablero de las consolas de sobremesa con su PS3.
La apuesta de Sony es clara y firme. No en vano ya adelantamos, tras una charla con sus responsables en Las Vegas, que querían que el 3D fuera su siguiente Blu-Ray y marcar el camino a seguir. Y de momento se va a quedar sola, pues tanto Microsoft como Nintendo no parece que tengan interés en llevar el juego 3D a sus consolas de sobremesa por un tiempo.



