
Quizá algunos recordaréis aquél proyecto de portátil de los 100 dólares, el OLPC original destinado al mercado en desarrollo y que llegó a vender en algunos países. La cosa parece que – desgraciadamente – se quedó ahí a pesar de los rumores de una segunda versión que aún no ha terminado de cuajarse en los laboratorios.
Pero hay alternativas que siguen moviéndose y funcionando. Fijaos en el Raspberry Pi, un ordenador muy malo en comparación con las grandes novedades del mercado actual pero que precisamente juega con eso: ser poco potente pero muy barato, 25 dólares, y en un formato un poco más grande que una tarjeta de crédito. Las versiones alpha del hardware están incluyendo un procesador ARM de 700 MHz. (modelo desconocido), puertos USB 2.0 y un lector de tarjetas SD que servirá como almacenamiento. También incluye salidas de vídeo compuesto y ¡HDMI! integradas y audio por un conector de 3.5 milímetros. Éste es el que denominan Model A, mientras que también tienen pensado distribuir un Model B que tendrá una toma de red Ethernet y 256 MB de memoria RAM integrada en la placa base. Por ahora nada de WiFi, aunque gracias a los USB se podrán ampliar algunas funcionalidades como ésta.



Barato no, baratísimo en comparación con el precio que actualmente tienen los ordenadores portátiles más normales. Incluso no existen ultraportátiles, esos que se autodenominan baratos, que alcancen el precio del NPX-9000, 130 dólares.
Por si no te convenció 
