
Almacenar en el ordenador las fotografías que hemos hecho en una cámara en cuanto entramos en casa. Subir una copia de seguridad de las últimas fotos a nuestro servicio de Internet preferido. Enviar las imágenes que tomamos con una réflex al tablet para revisarlas mientras seguimos haciendo más fotos. Gestionar las últimas con un smartphone y subirlas a Internet.
Para todo esto no es necesario contar con una cámara de fotos con WiFi integrado. También se puede hacer con ayuda de una tarjeta Eye-Fi, conocidas desde hace años, pero que no estaban de forma oficial en España hasta hace pocos meses, cuando Sandisk se las trajo. En Xataka hemos probado la Sandisk Eye-Fi y te podemos contar cómo es eso de darle conectividad a cualquier cámara de fotos.












