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¿Por qué las charlas TED funcionan en la era de "búscalo en Google"?

¿Por qué las charlas TED funcionan en la era de "búscalo en Google"?
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Como la ágora pública, con los aprendices sentados sobre la piedra escuchando atentos al maestro, las charlas TED recuerdan a esos concilios donde se debatía sobre geometría y, a renglón seguido, sobre metafísica. Pensar en TED —siglas de Tecnología, Entretenimiento y Diseño— es pensar en Platón, Sócrates y Aristóteles. En el pensamiento vivo y el conocimiento compartido.

«Es verdaderamente difícil transmitir, en apenas unos minutos, algo desde tu mente a la mente del público». Chris Anderson, periodista clave en los medios de comunicación —fundador de Future Publishing e IGN—, resume con esta frase la mentalidad de un proyecto que cuenta con dos décadas de longevidad.

100 idiomas, 1.000 millones de espectadores al año, 7.500 euros recaudados anualmente en entradas —con precios que oscilan desde los 30 a los 100 euros— y 2.250 conferencias durante todos estos años. Las cifras que arroja uno de los proyectos más relevantes de este siglo son abrumadoras.

Siempre en horario de máxima audiencia

Charlas

Una de las virtudes de estas charlas es que nacen desde la exposición. Un ponente sube a un escenario desnudo de artificios, sin mayor decorado de sus movimientos, su voz, y su forma de transmitir su idea. Bueno sí, y algún PowerPoint eventual. No necesitan nada más: ni departamentos de maquillaje, ni música ambiental, ni un decorado ampuloso.

Aunque todas las charlas se “imparten” en teatros, salas de reuniones o auditorios, el verdadero público de TED está en Internet. Cualquier usuario con un ordenador es un espectador potencial. De ahí que el núcleo de visitas se dé a través de su plataforma online o medios como iTunes, Netflix o Youtube. Si nos fijamos en la tabla superior, podemos comprobar que no todos los vídeos poseen la misma capacidad de viralización. El clásico “Por qué hacemos lo que hacemos” del orador Tony Robbins ha sido visto en más ocasiones a través de plataformas externas que dentro de la propia TED.com.

Temas Ted Los temas TED tratados hasta 2013 representados por el Big Data de Eric Berlow y Sean Gourley

11 minutos, 55 segundos: el precio del tiempo

Esa es la duración ideal de una charla según sus propios creativos: en menos de 12 minutos de media —según las más populares—, el ponente debe ser capaz de condensar la idea nuclear de exposición y transmitirla eficazmente. Y cada público es distinto. ¿Cómo haces llegar el mismo tipo de mensaje a tantos tipos de audiencia?

La duración máxima está marcada en los 18 minutos —si el ponente sobrepasa esta cifra una bocina se lo hace saber en pleno directo—. Esta duración fue elegida en base al famoso discurso ‘I have a dream’, pronunciado por Martin Luther King el 28 de agosto de 1936 desde las escalinatas del Monumento a Lincoln, un momento histórico donde se luchó por las libertades individuales y las igualdades salariales y laborales.

Ted

¿Por qué TED sí y otras alternativas no?

Existen cientos de alternativas a las charlas TED: 99U, Think Big, Ignite o IdeaCity. Hasta la propia Google adoptó hace algunos años un formato análogo. Pero el éxito de TED no es una cuestión de suerte. En primer lugar, todos los discursos comparten un denominador común: fomentan la acción intelectual sin transgresión o destrucción. Todas tienen un poso de optimismo, de fe y confianza en el ser humano. De luchar por ser mejor sobre lo construido y no por destruir lo logrado con la vana esperanza de diseñar algo diferente.

Todas las TedTalks poseen un poso de optimismo, de fe y confianza en el ser humano

Esta idea no la comparten por ejemplo los COMA —Cursos Online Masivos Abiertos— ya que, en primer lugar, no existe una interacción tan directa entre interlocutores. En una charla TED podemos observar cómo un ponente llora o ríe recordando experiencias, validamos su conocimiento a través de su bagaje, podemos ver cómo pide agua o se le queda el material gráfico congelado.

Si puedes meterte en Google y buscar cualquier cosa, ¿de qué está sirviendo TED? Los cursos masivos online parten con la mentalidad de dirigirse a un público muy amplio, un lenguaje muy básico y una información muy limitada, obligándose a compartimentar en diferentes grupos a los usuarios más avanzados. Una charla TED es como visitar a un buen amigo y que te cuente una experiencia que marque tu perspectiva, algo mucho más íntimo.

Chris

Yo también quiero dar una charla TED

TED recibe 25.000 peticiones anuales para dar charlas

TED recibe 25.000 peticiones anuales para dar charlas. La comunidad en torno a ella es enorme: traductores altruistas, podcast (TED Radio Hour), foros de debate, proyectos que han nacido de la inspiración, startups surgidas de ideas alternativas, etcétera. Online desde 2006, TED es capaz de aunar diferentes culturas incluso con pensamientos contradictorios y convertirse en un trampolín transparente, sin intereses enfrentados.

Como eslabón del modelo original, en 2009 nació TEDx, con la meta de realizar eventos focalizados en puntos geográficos concretos e invitando a personas que compartan sus ideas. La ‘x’ de la coletilla hace referencia a la independencia de las TEDTalks, pero en forma y fondo son idénticas. Cada evento forma parte de un ciclo concreto que sirve de guía temática, pero dentro de ese espacio el margen de acción es tan amplio como la propia creatividad del ponente.

La Escuela De Atenas

2.500 años de conversaciones

Geometría, armonía, estética o filosofía: en el pasado nunca se hicieron distinciones cualitativas en el conocimiento

Aunque el concepto TED nació de Richard Saul Wurman, un arquitecto que en 1984 presentó a sus colegas una nueva forma de trabajar, más social y receptiva, casi acercándose a una forma de neuroarquitectura, podemos decir que el germen de esta forma de comunicación nació mucho antes.

Hace unos 2.500 años, en la Atenas efervescente donde surgieron todas las líneas de pensamiento que aún hoy se siguen, donde las palabras adquieren significados modernos y su influencia se extendió por todo occidente conformando ## no sólo lo que somos, sino la razón por la somos así.

Las primeras charlas poseían un claro carácter tecnológico — se presentó el primer Macintosh, el compact disc de Sony, y los avances en Inteligencia Artificial impulsados por Ray Kurzweil, entre otros gurús—.

Algunos Elementos Temas más virales tratados en las TedTalks.

Fuente: Mashable

Hoy día podemos escuchar a una modelo hablando de cómo reinterpretamos la estética década tras década, economistas hablar de ecología de las organizaciones o la responsable general de ONU Mujeres, Elizabeth Nyamayaro, impulsando el feminismo desde un punto de vista moderno. Un crisol que representa, simple y llanamente, la multiplicidad real que nos rodea.

Nuevas generaciones y nuevas formas de divulgación

Pero que no nos engañe el romanticismo de la Grecia clásica. Entonces era imposible extender el conocimiento de forma inmediata, propagar una buena idea y ponerla a trabajar en una incubadora al día siguiente. Si algo está demostrando TED es que los más interesados por su propuesta cultural son los jóvenes de entre 25 y 34 años.

Visitantes Unicos Por Grupo De Edad

TED es permeable a los acontecimientos sociales y propone soluciones en tiempo real

Internet es la centrifugadora idónea para hacer crecer cualquier proyecto. Y de eso se han dado cuenta en TED. Con 13 premios Nobel entre los ponentes, se está conformando una suerte de enciclopedia del conocimiento que muta con cada speaker, que es permeable a los acontecimientos sociales y propone soluciones en tiempo real. Y en un idioma que todos podemos entender. O al menos subtitulado.

Ese componente viral de todas las charlas encuentra su hábitat en las redes sociales, en los medios menos convencionales. Medios que se han quedado atrás por impersonales, por no implicar al oyente.

Ted Universe Bigger

Transmitir conocimiento en el siglo XXI

Vivimos en la época de la abundancia del conocimiento, de saturación de información y de la fragmentación de la audiencia. Hoy el conocimiento tiene que llegar por múltiples vías.

La estructura de TED cono la fórmula para que cualquier persona pueda acceder a dichas ideas. Gratis, sin fechas de caducidad. Las charlas son sólo la punta de un iceberg de un diorama que crece con libros, podcasting, artículos, distribución regional, certámenes, instituciones, etcétera. Una Babel del saber.

Temas Intereses por género y edad. Fuente: [TED] Eric Berlow y Sean Gourley en 'Cartografiando las ideas que vale la pena difundir'

¿Y tú? ¿En qué estás interesado?

No hay ideas inválidas. Lo que pueda pensar alguien en algún lugar remoto puede servir a otro ciudadano en otra punta del mundo. Mientras que los jóvenes piensan en fusión nuclear y energías inexploradas, los mayores de 35 piensan en economía, en salud y mejoras formas de alimentación. Mientras que ellas creen en comida sostenible y segura, ellos se decantan por temas climáticos, energía solar y la salud de los océanos.

Y esto arroja una perspectiva amplia de las preocupaciones e intereses de cada país. De repente, cartografiar las ideas y los anhelos se convierte en el baremo perfecto para analizar nuestra sociedad contemporánea, para conocer en perspectiva en qué estamos fallando, qué nos atemoriza y en qué creemos firmemente. Y estaremos de acuerdo, todos, en que el progreso pasa por creer en las buenas ideas, aquellas que mejoran nuestra vida como ciudadanos y, a su vez, nos conciencian de quienes nos rodean.

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