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Fairphone

De cuando en cuando uno se encuentra con proyectos diferenciales. Iguales en parte a todo lo que habíamos visto, pero puestos en marcha con una perspectiva que los hace totalmente originales. Fairphone es uno de esos proyectos.

Hace tres años que los desarrolladores de la idea la pusieron en marcha. Su objetivo: “crear el primer smartphone de mundo totalmente justo“. Un calificativo extraño para un smartphone, pero que le viene al pelo a Fairphone, cuyos valores son la apertura, la transparencia y la intención de devolver al usuario el control de lo que compra.

¿Qué es Fairphone?

Fairphone

Fairphone es básicamente un smartphone basado inicialmente en Android 4.2 como tantos otros que hemos visto hasta ahora. Sus especificaciones no son especialmente sorprendentes: CPU quad-core MediaTek 6589, pantalla qHD de 4,3 pulgadas, cámara posterior de 8 Mpíxeles, 16 GB de capacidad, batería intercambiable y ranura microSD.

O quizás no sea como tantos otros. Porque en esto teléfono el diseño es abierto, su comercialización está abierta al público, y sus mecanismos de producción también se han explicado claramente en el blog del proyecto. Ah, casi se me olvida. Por supuesto, está liberado y con el bootloader desbloqueado para que cualquier usuario pueda aprovecharlo como mejor le parezca.

Buenas intenciones de principio a fin

Fairphone reciclado

Un ejemplo claro son los materiales “libres de conflictos”, como los llaman sus responsables, y que se consiguen por ejemplo en parte en la República Democrática del Congo, algo que evita que esos mismos materiales sirvan para apoyar económicamente a formaciones militares ilegales.

También se aprecia esa relevancia de un proceso de producción justo en la relación con los proveedores. La creación de un fondo benéfico para los trabajadores implicados en la producción de estos teléfonos permitirá resolver problemas y necesidades en temas como las condiciones de vida y trabajo, los sueldos o la educación.

Y por supuesto, esa apertura se aprecia también en el diseño, con un manifiesto claro: “Si no puedes abrirlo, no eres su dueño“, en el sentido de que son los usuarios los que deberían tener el control total de los dispositivos que compran, de principio a fin.

En ese apartado destacan posibilidades como la de elegir el sistema operativo para estos smartphones (de serie, Android 4.2 Jelly Bean, pero Firefox OS, Ubuntu o Sailfish OS parecen candidatos según este artículo en su blog), la presencia de baterías intercambiables y de soporte dual SIM, y otro dato curioso: no se incluye ni el cargador del móvil ni accesorios como auriculares.

Con eso los desarrolladores de la idea logran reducir la producción de más residuos inútiles y consideran —con acierto— que la mayoría de usuarios ya cuentan con un cargador con el conector microUSB presente en este dispositivo.

Aunque el Fairphone incluye una capa propia por encima de Android creada por la empresa Kwamecorp, hasta esa capa puede ser modificada por los usuarios para ajustarla a sus necesidades.

También se harán públicos datos que normalmente son casi secreto d eestado en el caso de otros fabricantes. Temas como un desglose total del coste de los materiales, del precio final del teléfono (325 euros), e incluso su futuro reciclado son ejemplos de esa vocación por ofrecer la máxima transparencia. Tres de esos 325 euros van directamente a un organismo, Closing the Loop, encargado de reciclar 100.000 teléfonos usados en Ghana.

Un proyecto inspirador

Fairphone

Los Fairphone, que de momento solo estarán disponibles en Europa, comenzarán a fabricarse una vez se supere un número de pedidos de al menos 5.000 teléfonos.

Todo apunta a que conseguirán dicha cifra, porque a falta de 16 días ya llevan casi 3.000 teléfonos pre-reservados (en el momento de escribir estas líneas, exactamente 2.976). Aunque es evidente que 5.000 teléfonos son una gota de agua en un océano dominado por los grandes fabricantes de smartphones, ese primer paso confirmará que este tipo de iniciativas tienen mucho sentido para mucha gente.

Los responsables del proyecto esperan tener un prototipo en agosto, mientras que los teléfonos finales podrían llegar a sus propietarios en octubre, aunque irán actualizando todos estos datos en la página oficial del proyecto. Solo me queda desearles la mejor de las suertes.

Vía | Ars Technica
Más información | Fairphone

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