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Space Invaders

Como ya os prometimos en el capítulo anterior de Recreativas míticas, hoy damos el salto hacia Japón, hogar de un videojuego nacido en 1978 al que se considera el responsable de convertir a esta industria en un fenómeno global y dar el pistoletazo de salida a la segunda era dorada de los videojuegos. Se trata de un juego del que se dice (nunca se ha podido probar que fuese cierto) que ‘obligó’ al gobierno japonés a acuñar más monedas de cien yenes porque todas estaban dentro de las recreativas.

Hideo Kojima y Shigeru Miyamoto lo describen como el título que despertó su interés por los videojuegos. Fue el protagonista absoluto del primer torneo de videojuegos de la historia, y aún hoy sigue siendo un referente potentísimo de la cultura pop. Todo esto y mucho más es Space Invaders.

Inspiración

Space Invaders fue concebido por el programador Tomohiro Nishikado, al que ya conocemos por Western Gun, versión original del superventas Gun Fight licenciado por Midway en Estados Unidos. Nishikado se inspiró en Breakout para desarrollar un juego en el que la bola rompeladrillos era sustituida por un cañón láser capaz de disparar proyectiles a voluntad. El muro de Breakout era sustituido aquí por oleadas de alienígenas que se desplazaban por la pantalla.

La ambientación galáctica no fue parte de la idea original. Nishikado comenzó con tanques y aviones en vez de alienígenas, pero no le gustaba el resultado de estos vehículos en pantalla. Incorporar soldados era más fácil, pero el bueno de Tomohiro consideraba inmoral un juego en el que se disparase a personas, así que finalmente optó por los socorridos marcianos inspirándose en La Guerra de las Galaxias y La versión cinematográfica de 1953 de La Guerra de los Mundos.

Space Invaders

Nishikado presentó el juego a Taito con el nombre de Space Monsters, pero sus superiores lo cambiaron por el Space Invaders que todos conocemos. El juego está considerado uno de los primeros shooters de la historia.

Un desarrollo complejo

Los procesadores no eran todavía una industria desarrollada en Japón, así que el creador de Space Invaders tuvo que recurrir a componentes extranjeros. Nishikado utilizó un chip Intel 8080 sobre una placa base japonesa combinada con circuitería analógica y un chip de audio Texas Instruments SN76477.

Aquel ‘Monstruo de Frankenstein’ electrónico pronto se reveló muy difícil de dominar. Nishikado no lograba que los gráficos fueran en color y se dio cuenta de que la placa no era capaz de mover los marcianos en pantalla con la misma rapidez cuando eran muchos en número. En vez de corregir el error, el programador decidió mantenerlo como parte del juego para que acabar con los enemigos fuera más difícil cuando quedaban pocos.

Space Invaders fue el primer videojuego de recreativa en salir al mercado en lo que se conoce como formato Cocktail. En vez de estar vertical, la pantalla estaba dispuesta en horizontal bajo el cristal de una mesa, una disposición muy típica de Japón.

Invader

Para finales del mismo año en que fue lanzado, Taito había instalado 100.000 máquinas y recaudado el equivalente a 600 millones de dólares. El juego desató tal fiebre que incluso había salones recreativos especializados donde sólo había máquinas de Space Invaders. La compañía vendió más de 300.000 máquinas sólo en Japón. Para 1982, el juego había recaudado 2.000 millones de monedas de cuarto de dólar en Estados Unidos, con un beneficio neto para Taito de 450 millones de dólares. Se dice que es el videojuego más rentable de la historia.

Legado galáctico

En 1979 salió a la venta Space Invaders 2, que añadía gráficos en color y algunas novedades en su jugabilidad. Un año después hacia lo propio la versión de Space Invaders para la consola Atari 2600, cuyas ventas se cuadruplicaron a expensas de su éxito. Desde ahí el juego ha sufrido incontables versiones para todo tipo de consolas hasta los tablet de hoy.

Galaxian

Space Invaders fue el primer videojuego en ser considerado fenómeno cultural y el primero en llamar la atención incluso de las instituciones. En 1981, el partido laborista británico intentó prohibirlo por considerarlo demasiado adictivo. En Estados Unidos, varios estudios médicos informaban de casos de lesiones en codos y muñecas derivadas de demasiadas horas matando marcianos. Un conocido artista urbano llamado Invader adquirió fama internacional por invadir ciudades con alienígenas del videojuego hechos con pequeños baldosines.

Space Invaders ha inspirado no pocos juegos de ambientación galáctica entre los que se cuentan Galaxian, lanzado por Namco en 1979 y uno de los primeros juegos en utilizar gráficos con distintos colores sobre RGB. Le siguió Galaga en 1981, que ya dejaba ver muchos de los elementos de juego de posteriores arcades. También en 1979 Atari lanzó Asteroids, un juego espacial basado en gráficos vectoriales que se convirtió en el mejor vendido de la compañía hasta la fecha. Con él cerramos este capítulo de Recreativas míticas dedicado a los marcianos. En nuestra próxima cita abordaremos la historia de otro clásico de 1980 más amarillo y redondo. No os lo perdáis.

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