Raspberry Pi

Raspberry Pi. Es muy probable que navegando por internet hayas visto ese nombre. También es muy posible que aunque no supieses hasta ahora de su existencia te acabe interesando. Porque, ¿te gustaría tener un ordenador por 35 euros, con unas características muy interesantes para dicho precio y con una numerosa comunidad de entusiastas detrás? La Raspberry Pi es una placa de desarrollo que, desde su aparición en 2012, no ha dejado de ganar usuarios y posibilidades. En Xataka queremos que la conozcas a fondo y por eso vamos a dedicarle todo nuestro cariño para explicarte por qué se ha convertido en un fenómeno a nivel mundial. Este es el primer post de tres que dibujarán la foto sobre este curioso y llamativo cacharro. ¿Cómo nace la Raspberry Pi? La Raspberry Pi Foundation es una organización sin ánimo de lucro que dio sus primeros pasos como fundación en 2008, pero que en realidad llevaba gestándose desde mucho tiempo atrás. En 2011 desarrolló la Raspberry Pi como ordenador de bajo coste para facilitar la enseñanza de la informática en los colegios, pero hasta 2012 no comenzó a fabricarse. La fundación recibe apoyos del laboratorio de informática de la Universidad de Cambridge y de Broadcom. Ahora los niños tienen contacto con la informática pero, aunque parezca paradójico, es muy raro que realmente se facilite el desarrollo de aplicaciones o de programas como en los primeros ordenadores personales, especialmente a los más pequeños. Los ordenadores que tenemos están orientados a tareas informáticas o de ocio, pero no vienen preparados con conexiones que posibiliten *pequeños proyectos de hardware* o con herramientas para aprender a programar o un lenguaje de programación. Este es el nicho que cubre (perfectamente) la Raspberry Pi. Como veis no hay ningún secreto en su precio, ya que fue diseñada con el fin de ser lo más barato posible y llegar al máximo número de usuarios. Desde este año es posible comprar las Raspberry Pi, aunque la fabricación se hace por lotes y a veces hay que esperar varios meses para que haya unidades disponibles dada su altísima demanda. Hardware de la Raspberry Pi Con unas dimensiones de placa de 8.5 por 5.3 cm, en el modelo B que es el que se comercializa ahora nos encontramos con unas características muy interesantes. En su corazón nos encontramos con un chip integrado Broadcom BCM2835, que contiene un procesador ARM11 con varias frecuencias de funcionamiento y la posibilidad de subirla (overclocking) hasta 1 GHz sin perder la garantía, un procesador gráfico VideoCore IV, y distintas cantidades de memoria RAM. Las últimas Raspberry Pi cuentan con 512 MB de memoria. Todo ello equivale en la práctica a un ordenador con unas capacidades gráficas similares a la XBOX de Microsoft y con la posibilidad de reproducir vídeo en 1080p. En la placa nos encontramos además con una salida de vídeo y audio a través de un conector HDMI, con lo que conseguiremos conectar la tarjeta tanto a televisores como a monitores que cuenten con dicha conexión. En cuanto a vídeo se refiere, también cuenta con una salida de vídeo compuesto y una salida de audio a través de un minijack. Posee una conexión ethernet 10/100 y, si bien es cierto que podría echarse en falta una conexión Wi-Fi, gracias a los dos puertos USB incluidos podremos suplir dicha carencia con un adaptador Wi-Fi USB de terceros si lo necesitamos. Los puertos tienen una limitación de corriente, por lo que si queremos conectar discos duros u otro dispositivos tendréis que pensar en hacerlo a través de un hub USB con alimentación. Si os estáis preguntando por el tipo de almacenamiento de este ordenador, tengo que deciros que no tiene ninguno. Pero en su parte inferior cuenta con un lector de tarjetas SD, lo que abarata enormemente su precio y da la posibilidad de instalar un sistema operativo en una tarjeta de memoria de 1 GB o más (clase 4 o mejor). De esta forma tenemos también la posibilidad de minimizar el espacio que necesitamos para tener todo un ordenador en un volumen mínimo. Por el precio de la Raspberry Pi, poco más de 35 euros, no obtendremos nada más que la placa de la Raspberry Pi. Para su alimentación podemos usar un cargador de móvil con conexión micro USB y que pueda dar una corriente de 750 mA o más (se recomienda 1 A) Hay cajas para la Raspberry Pi en infinidad de materiales, por si acaso no nos animamos a hacer nuestra propia caja, disponibles para su compra. Para terminar la Raspberry Pi cuenta con una serie de conexiones o puertos de entrada y salida de propósito general o GPIO, que nos permiten hacer todo tipo de interfaces hardware, como el control de otros dispositivos, encendido y apagado de luces, proyectos de domótica, etc. Funcionamiento y sistemas operativos disponibles para la Raspberry Pi Desde la página web de Raspberry Pi podemos descargar algunos sistemas operativos para cargar en una tarjeta SD. Así, contamos con la distribución Raspbian derivada de Debian, Wheezy (otra distro de Debian), Arch Linux y RISC OS. También se está trabajando en la posibilidad de utilizar Android como sistema operativo. En las siguientes entregas de esta serie especial para Xataka sobre la Raspberry Pi, seguiremos conociendo más sobre este diminuto ordenador personal. La Raspberry Pi ha sido cedida para su análisis por Raspipc.es. Puedes conocer la política de relaciones con empresas aquí. Más información | Raspberry Pi En Xataka | Con la Raspberry Pi el límite lo pones tú: aprende qué puedes hacer (II) y La Raspberry Pi no está sola: rivales y futuro (y III)

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