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El eterno esfuerzo de las cámaras de smartphone por imitar el ojo humano

El eterno esfuerzo de las cámaras de smartphone por imitar el ojo humano
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Cuando no se es un experto en cámaras o fotografías, siempre terminamos con el mismo problema: podemos mirar a nuestro alrededor y pensar que tenemos unas vistas espectaculares, pero cuando lo vemos todo a través del smartphone nos llevamos una decepción al comprobar que no es lo mismo que nosotros captamos. Aunque las comparaciones siempre van a existir, es evidente que una cámara no va a poder equipararse al ojo humano.

TENEMOS UNAS VISTAS ESPECTACULARES, PERO AL VERLO A TRAVÉS DEL SMARTPHONE NOS LLEVAMOS UNA DECEPCIÓN

Sin embargo, eso no impide que se busquen alternativas. La tecnología evoluciona y cada vez ofrece nuevos avances. Al fin y al cabo, la cámara es uno de los componentes que más se utilizan en los smartphones. Las redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram o Snapchat se benefician de esta característica. Permiten que sus usuarios saquen todo tipo de fotografías y vídeos, para así compartirlos con sus familiares o amigos.

Gracias a las cámaras, podemos compartir y vivir nuevas experiencias, además de crear recuerdos con familiares, amigos o incluso compañeros de trabajo. De hecho, hasta nos permite escanear documentos, algo que no podíamos hacer salvo con la intervención de otras máquinas.

El ojo humano y las cámaras: parecidos pero distintos

Nuestra capacidad para ver el mundo se debe al sentido de la vista. La luz penetra en el interior de nuestros ojos. La córnea (superficie curva del exterior del ojo) y el cristalino refractan la luz de un modo en el que cada punto luminoso de un objeto forma otro punto en la retina. Esto crea una imagen invertida y más pequeña que el objeto original. Después esta información llega al cerebro para ser interpretada.

Ojo Esquema

La longitud focal es la distancia entre el sensor y el elemento trasero de la lente. Para ponerlo en práctica, formad un círculo con vuestro dedo índice y pulgar, cerrad uno de los ojos y ponedlo encima. Ahora separadlo lentamente. ¿Comprobáis que lo que veis dentro del círculo se hace más pequeño? La separación entre el ojo y el círculo es la distancia.

Según varios estudios, la longitud focal del ojo humano no es de 50mm. Hay que tener en consideración que nuestra visión es capaz de abarcar casi los 180 grados en el plano horizontal, y algo menos en el vertical. No obstante, sólo somos capaces de enfocar una mínima parte. Los estudios sobre la física del cuerpo comentan que el valor de la distancia focal que forma una imagen dentro del ojo se encuentra alrededor de 22-24mm.

Por otro lado, la sensibilidad ISO es un parámetro que permite indicar al sensor la cantidad de luz que debe recoger. Si queremos averiguar cuánto ISO tiene el ojo humano, tendríamos que recordar que no posee estos valores como si de una cámara de fotos, sino que puede adaptarse a diferentes niveles de luz. No obstante, se ha calculado que va de un rango de 100 a 60.000, aunque el rango de contraste termina siendo superior al de una cámara.

EL SENSOR DEL OJO (LA RETINA) TIENE UN TAMAÑO DE CASI EL DOBLE QUE UN SENSOR FULL FRAME DE 35MM

El tiempo de exposición también es importante, pues aunque el ojo es un órgano, el tiempo necesario para generar un fotograma se encuentra alrededor de la centésima de segundo. Además, el sensor del ojo (la retina) tiene un tamaño de casi el doble que un sensor full frame de 35mm. Sin embargo, existe una diferencia importante: aunque nuestra retina es equivalente a un sensor de varios cientos de megapíxeles, sólo es capaz de capturar una mínima parte de la imagen, mientras que un aparato electrónico adquiere más información.

La influencia de las selfies en la batalla del sensor y los megapíxeles

La moda de las selfies ha conseguido que se dé una evolución en el campo de las cámaras secundarias. Continúa existiendo una diferencia notable entre las principales y estas, pero también se debe al uso que se le dan a cada una. La primera para vídeos y fotografías tradicionales, mientras la segunda va dirigida a videollamadas y selfies.

La publicidad de estos tiempos ha hecho que le demos más importancia a los megapíxeles, cuando es el tamaño de los sensores lo que deberíamos mirar. Un sensor fotográfico está formado por millones de diminutos semiconductores de silicio, fotositos, que convierten la luz en corriente eléctrica y cada fotosito se corresponde a un píxel. Un megapíxel es un millón de puntos, siendo la unidad de medida de la resolución del sensor.

Por tanto, cuanto mayor sea el sensor, mejor calidad va a tener la imagen. Entonces… ¿por qué no todos los dispositivos escogen el sensor más grande? Existen varios motivos, como puede ser el precio (son los más caros) o el tamaño. Este último se debe a que un sensor de esas dimensiones no cabe en un móvil.

Esto no pasa desapercibido en la mayoría de casos. De hecho, resulta complicado ofrecer una cámara con sensores de mayor tamaño debido a que los smartphones son cada vez más finos y livianos y tendrían que dejar de serlo para lograr un producto así. Por eso mismo se han buscado alternativas, como la que ofrece LG.

Nuevos dispositivos que intentan despejar esta ecuación

El LG X Cam se trata de un dispositivo con una pantalla de 5,2 pulgadas, pero esa no es la característica en la que más esfuerzos han invertido los técnicos. En LG se han enfocado a resolver esta disyuntiva de sensores, tamaño y grosor para conseguir la mejor calidad posible. Este dispositivo posee dos sensores en su cámara principal, de 13 megapíxeles y 5 megapíxeles, buscando combinar el esfuerzo de ambas lentes para ofrecer un mejor resultado.

Una de las lentes es normal mientras que la segunda es un gran angular, con la que conseguimos es un campo de visión superior al de la mayoría de las cámaras de smartphones: mientras éstas suelen ofrecer 70-75 grados, el gran angular del LG X Cam consigue 120 grados.

Lg Xcam

Que tengan esta cantidad de megapíxeles no quiere decir que vayan a ofrecer fotografías o vídeos de una calidad inferior, más bien al contrario. Al fin y al cabo, los sensores trabajan en armonía para ofrecer un mejor zoom o que se pueda trabajar con poca luz. Así, las dos cámaras trabajan de forma conjunta permitiendo capturar fotografías con marcos de diferentes efectos (viñeta, ojo de pez, etc.).

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