"Prohibir Bitcoin tendría el mismo efecto que la Ley Seca", Jon Matonis (Bitcoin Foundation)

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Jon Matonis

De Bitcoin, la moneda virtual en auge, ya os hemos explicado estos días los conceptos básicos y también su tecnología, dentro de un especial en el que queríamos examinar todo sobre la moneda digital. Hemos querido conocer también de primera mano la opinión de la Bitcoin Foundation, la fundación que promulga el uso de la moneda y que, entre sus funciones, tiene quiere estandarizar y proteger su uso.

Para ello, hemos hablado con Jon Matonis, Secretario y miembro del Consejo de Administración de la Bitcoin Foundation, además de columnista en Forbes sobre temas económicos relacionados con monedas digitales.

Bitcoin, la libertad de pagos y las censuras económicas

Debería ser ofensivo para la mayor parte de la gente que no seas tú mismo quien dictamine cómo y dónde vas a gastar tu dinero.

Xataka: Ya vimos con Wikileaks como los medios de pago electrónicos, como tarjetas de crédito o incluso Paypal, podían convertirse en armas arrojadizas y de censura, al impedir que Wikileaks recibiese donaciones. ¿Es Bitcoin una solución contra eso?

Matonis: En aquellos momentos, Wikileaks consiguió, en su dirección pública de Bitcoin, más de 32 mil dólares. La libertad en los medios de pago es una extensión de la privacidad financiera y las transacciones de cash digital sin intermediarios van a convertirse en una pieza fundamental. El dinero nunca quiso ser un método para rastrear la identidad o para restringir los pagos. Es por eso que las transacciones imposibles de rastrear y totalmente anónimas son vitales mientras la sociedad se mueve hacia un mundo de moneda digital.

Les diría a aquellos que no apoyan la “libertad de pagos” que debería ser ofensivo para la mayor parte de la gente que no seas tú mismo quien dictamine cómo y dónde vas a gastar tu dinero. Bitcoin sirve para reestablecer ese equilibrio.

Xataka: En todo caso, la EFF (Electronic Frontier Foundation) admitía donaciones en Bitcoin, pero ha dejado de hacerlo por la falta de seguridad legal sobre la moneda. ¿Se avecinan restricciones sobre Bitcoin? ¿Una persecución de los Gobiernos que pueda llegar a acabar con ella?

Matonis: La pregunta es ¿más allá del impacto inmediato en el precio, una prohibición legal haría más pequeño el mercado de Bitcoin? ¿Si Bitcoin se transforma en algo ilegítimo será también algo inútil?

Mantengo que una prohibición gubernamental sobre bitcoin será tan efectiva como la Ley Seca de 1920. Si las prohibiciones de los gobiernos ni siquiera son efectivas para luchar contra la droga en las prisiones… La demanda por algo, en este caso por un dinero digital con niveles de privacidad definidos por el usuario, no va a desaparecer por una simple prohibición legal. Incluso podríamos pensar que se hará más fuerte, porque el reconocimiento oficial de que Bitcoin no sólo es una moneda “renegada” sino que “es tan efectiva que tenemos que prohibirla” la imbuirá de más y más prestigio.

Irónicamente, creo que la prohibición provocaría algo parecido a un efecto Streisand y haría que más grupos se dieran cuenta de ella.

De hecho, Bitcoin desafía a los Estados como soberanos económicos y eso tiene implicaciones profundas para su autoridad monetaria y su hasta ahora pacífica autoridad impositiva. Un regulador inteligente trataría de evitar la confrontación que “los viejos radicales de Bitcoin” esperan con impaciencia.

Mercados negros y negocios en B

Según la OCDE, en 2020 dos tercios de los trabajadores del mundo pertenecerán a esa economía en las sombras

Xataka: Pero hay otra cuestión legal: ¿cómo puede evitar Bitcoin convertirse en la moneda de los mercados negros y de los negocios sucios? ¿Incluye el roadmap de la Bitcoin Foundation medidas contra esos negocios?

Matonis: La economía underground no tiene por qué ser mala. Robert Neuwirth hablaba, en un artículo para Foreign Policy, del “Sistema D”, que en la jerga de los piratas franceses del Caribe era como se llamaba a la economía imaginativa, emprendedora y sin burocracia que tuvieron que crear en esas antiguas colonias francesas para el día a día. Según la OCDE, en 2020 dos tercios de los trabajadores del mundo pertenecerán a esa economía en las sombras, a ese “Sistema D”, sin impuestos, sin regulación, sin licencia.

Bitcoin es el “Sistema D” de las monedas: global, descentralizada y sin intermediación de los estados. Negar la existencia del Sistema D es negar el hecho de que los participantes en la Economía tienen que encontrar maneras de sobrevivir incluso en épocas prolongadas de apuros y dificultades. Es inconcebible pensar en países no desarrollados o incluso en países de la Eurozona sin ese Sistema, porque son los propios violentos ciclos económicos provocados por los Bancos Centrales quienes provocan las continuas crisis. Los ciudadanos de EEUU también necesitarán “mercados negros” para sobrevivir. El “Sistema D” es el futuro.

Xataka: ¿Un futuro de moralidad difusa?

Matonis: La privacidad está en una escala decidida por el propio individuo: una persona puede pensar que la privacidad es ser completamente anónimo y otra que es simplemente estar a salvo de las compañías de marketing agresivo y de los gobiernos, pero no de los bancos.

Desde hace tiempo hay una guerra contra el dinero en cash, precisamente por favorecer la privacidad. Pero el cash no es enemigo de los más pobres, sino que son ellos quienes lo desean más. Si no fuera así, las economías informales, sin legalizar, serían las que más se reducirían. Son los represionistas globales que no pueden aceptar la condición humana sin moralizar sobre ella los que propugnan el fin del anonimato económico.

Bitcoin como moneda deflacionaria

La deflación no es un problema en el sistema monetario tradicional y no lo será en la economía de Bitcoin

Xataka: Bitcoin ha sido atacada por su caracter deflacionario. Incluso Paul Krugman aprovechó para atacarla por ello en su blog en NY Times. ¿Es positivo para las transacciones económicas una moneda deflacionaria? ¿No marca un freno esta limitación a las propias transacciones comerciales?

Matonis: Krugman no podía haberse equivocado más. La deflación no es un problema en el sistema monetario tradicional y no lo será en la economía de Bitcoin. Cuando el 99% de los 21 millones de monedas de bitcoin sean recogidos en 2031, comenzará un periodo de no-inflación. Y me referiré a él como deflación a pesar de que los suministros de dinero criptográfico serán relativamente estáticos (salvo por las monedas que se pierdan de manera definitiva).

Pero contra la insistencia de la clase política y de los Bancos Centrales de que la deflación deba ser prevenida a toda costa, una economía con una unidad monetaria así proporciona beneficios económicos significativos como tasas de interés cercanas al cero y demanda creciente a través de bajadas de precios.

Veamos qué dicen algunos economistas. Doug Casey asegura que en una economía de libre mercado real, sin bancos centrales y sin reservas bancarias fraccionadas, tanto la inflación como la deflación como acontecimientos crónicos no son realmente posibles. Y George Selgin distingue correctamente entre deflación maligna como efecto secundario de la manipulación de los bancos centrales y deflación benigna como resultado del incremento de la productividad.

No hay que temer a la deflación. En última instancia, el mercado alcanzará el equilibrio entre inversiones y ahorros porque si no existiese, los beneficios de una estrategia de “sólo ahorro” se evaporaría.

Especial Bitcoin

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