Kinect podría ajustar la tensión y la dificultad en los juegos de la Xbox One

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Kinect en Xbox One

La nueva generación del periférico Kinect de la Xbox One es mucho más potente: con su nuevo soporte de un mayor rango de colores y sus cámaras infrarrojas con sensores mucho más potentes, este dispositivo podría aportar un nivel de inmersión muy superior al actual.

Así lo afirman al menos en NewScientist, donde apuntan que Kinect podría ofrecer “juegos emocionales“ al salón de tu casa. Los datos que recoge Kinect podrían servir para ajustar la experiencia de juego y hacerla más o menos difícil y más o menos intensa según el sistema crea que estamos de excitados o nerviosos.

Uno de los primeros ejemplos lo tendremos en una nueva entrega de Alien creada por Creative Assembly, un estudio de desarrollo de videojuegos en el Reino Unido que está explorando en profundidad las posibilidades del nuevo sensor Kinect en la Xbox One.

Jamie Madigan, un experto en psicología que trata estos temas, afirma que los datos que Kinect puede recoger de nuestro cuerpo y de nuestro rostro podrían contribuir a una experiencia mucho más interesante en juegos. “Kinect podría medir el esfuerzo mental que estamos invirtiendo en un juego o en una tarea específica de un juego“.

Un ejemplo, afirman en el artículo original, es el que se daría con la dilatación de las pupilas. Estas se dilatan cuando estamos inmersos en un reto cognitivo, y vuelven a la normalidad cuando nos rendimos porque esa tarea es demasiado difícil. “Si la Kinect pudiera detectar de forma fiable el tamaño de la pupula, se abriría un mundo de posibilidades al establecer la dificultad de juegos de forma dinámica“.

Vía | NewScientist
En Xataka | El mando y Kinect en la Xbox One, sus detalles

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