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Pero, realmente, ¿cuánta gente pagaba por WhatsApp?
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Pero, realmente, ¿cuánta gente pagaba por WhatsApp?

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Hace unas horas nos hacíamos eco de la que va camino de ser una de las noticias de la semana: WhatsApp dejaba de cobrar los 99 céntimos anuales que tenía fijados como tarifa "estándar" (y digo "estándar" porque no todo el mundo tenía que pagarlos). Pero ¿de verdad hay gente que pagaba? Ésa parece haber sido una de las preguntas más repetidas durante las últimas horas y, aunque no es fácil responderla, puede afirmarse que la respuesta es sí.

10 millones de dólares de ingresos en 2013

Hasta la compra de Facebook, WhatsApp siempre había sido una compañía muy discreta: un equipo muy reducido, sin publicidad (a fin de cuentas, el boca a boca fue lo que les hizo grandes) y que, al no estar cotizada en bolsa, no tenía realmente ninguna obligación de desglosar el dinero que estaban consiguiendo. Como mucho, y de vez en cuando, se animaban a publicar alguna estadística de actividad, pero poco más.

En 2014, esto cambió: Facebook compraba la compañía por unos 21.800 millones de dólares (como parte de la compra se pagó en acciones de Facebook y éstas subieron durante el proceso, más o menos la cantidad final ascendió a esta que comentamos). En los primeros resultados trimestrales después de que la adquisición se finalizara, la red social de Mark Zuckerberg compartía los ingresos de 2013 de WhatsApp: apenas 10,2 millones de dólares.

En diciembre de 2013, WhatsApp aseguraba tener 400 millones de usuarios activos cada mes. En los cuatro meses de ese último año, habían conseguido sumar 100 millones de usuarios. Haciendo cálculos rápidos redondeando las cifras, tan sólo 10,2 millones de usuarios pagaron aquel año. Sí, el primer año era gratis y en el caso de iOS la licencia se pagaba únicamente una vez, pero no deja de ser una cifra realmente baja.

En 2013 WhatsApp ingresó algo más de 10 millones de dólares pero en diciembre tenía 400 millones de usuarios activos

El primer semestre de 2014, esa cifra creció y se alcanzaron los 15,91 millones de dólares. En agosto de ese año, y a modo de referencia, WhatsApp alcanzaba ya los 600 millones de usuarios activos. Nótese que en todo momento estamos hablando de ingresos, no de beneficios, ya que WhatsApp declaró pérdidas durante esos ejercicios.

Por desgracia, no tenemos cifras oficiales más recientes, dado que Facebook no desglosa los ingresos de sus apps de forma independiente (tampoco lo hace de Instagram, por ejemplo). Sin embargo, la consultora Activate aseguraba a finales de 2015 que WhatsApp genera una media anual de ingresos de 6 céntimos de dólar por usuario. En comparación, estiman que cada usuario de WeChat genera 7 dólares y cada usuario de Line 3,16. Por debajo de WhatsApp están Viber, con un céntimo, y Facebook Messenger, que no genera ingresos.

¿Por qué pagaba tan poca gente?

Entonces, ¿por qué pagaba tan poca gente? La respuesta parece lógica: porque a WhatsApp tampoco le importaba demasiado que sus usuarios pagaran o no, más allá de asegurarse unos ingresos para sostener, junto a las inversiones, el día a día de la app. Si hubieran querido cobrar el dólar a rajatabla, lo hubieran hecho, pero esto posiblemente hubiese sido una traba a su crecimiento.

Lo cierto es que el modelo de negocio de WhatsApp nunca ha estado del todo claro. En iOS, al principio, tan sólo tenías que pagar una vez y ya tenías la licencia válida para siempre (sin contar que había veces que la app estaba disponible de forma gratuita y no tenías que desembolsar dinero por tu licencia infinita). Esto cambió a mediados de 2013, cuando se introdujo una suscripción anual de 0,89 euros para los nuevos usuarios de dicho sistema operativo.

En Android siempre tuvo la suscripción anual pero, como muchos indicabais en los comentarios de nuestro anterior artículo, en muchas ocasiones las suscripciones se renovaban solas, misteriosamente, sin que nadie hiciese nada y el servicio seguía funcionando.

La nueva estrategia, ¿un acierto?

De haber cobrado a todo el mundo, WhatsApp posiblemente no se hubiese beneficiado del crecimiento que ha presentado en los últimos años. Sí, no llegaba al euro anual y te ahorrabas mucho más al no utilizar SMS, pero no todo el mundo está acostumbrado a comprar aplicaciones o sabe cómo renovar su suscripción. Piensa en tus familiares menos interesados en tecnología, por ejemplo, a los que seguramente en más de una ocasión te tocó ayudar por este motivo.

Con la llegada de Facebook, la tarifa todavía tenía menos sentido. ¿Qué significan 15,91 millones de dólares cada seis meses (o aunque se haya duplicado o triplicado) para una compañía que ingresó, en el tercer trimestre de 2015 (el último publicado y, ojo, que es un trimestre) 4.500 millones de dólares? Quitando esa barrera de entrada no pierden gran cosa y ganan usuarios que no tienen tarjeta para pagar o simplemente no saben cómo hacerlo.

Pero eso no significa que no quieran dejar de ganar dinero con WhatsApp, sino que simplemente quieren ganarlo de verdad. Para ello van a utilizar una estrategia similar a la que ya siguen en Facebook: recurrir a las empresas y a los usos comerciales de su aplicación, ofreciéndoles que se comuniquen contigo por WhatsApp en lugar de por SMS y llevándose una parte por ello. Lógico, y lo único que sorprende es que hayan tardado tanto en dar el paso.

Imagen | Microsiervos
En Xataka | WhatsApp pasa a ser totalmente gratis: quieren reemplazar del todo al SMS

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