Ganadores y perdedores tras la compra de Nokia por Microsoft

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Nokia Windows Phone 8 pantallas

Apenas un día antes de la IFA, con nocturnidad y alevosía, Microsoft y Nokia han soltado la bomba de la compra del año en el sector de la telefonía. Va a ser difícil no “leer” las noticias de los próximos días sin analizarlas en clave de competencia con el nuevo gran fabricante de la industria que tiene su sede en Redmond.

Toda vez que el cambio de piezas dibuja un nuevo tablero en el sector, queríamos hacer un primer balance de cómo afecta la compra a otros muchos actores, más de uno a buen seguro descolocado por la noticia.

Perdedores con la compra

Perdedor: Europa. Nokia no era sólo una compañía, era un símbolo de que los fabricantes / empresas de tecnología europeas pueden ser competitivas en el mercado actual. El fin de Nokia como fabricante – por mucho que mantenga los mapas y negocio de infraestructuras – deja al viejo mundo huérfano de ejemplos que mostrar frente al empuje americano y, sobre todo, asiático.

Perdedor: Samsung. Aunque choque verlo en esta lista, la situación de Samsung se ve afectada. Hasta ahora Windows Phone era una carta con la que poder amenazar a Google y equilibrar la situación de poder de éste respecto a Android. Con Microsoft como un gran fabricante de telefonía no queda ningún sistema de éxito que no tenga detrás a alguien que además haga los teléfonos con él. Al menos en Samsung tienen un “plan B” llamado Tizen al que ahora deberían dar mucha más prioridad.

Comparativa teléfonos con Windows Phone 8

Perdedores: HTC, LG, Sony Aplica el mismo principio que a Samsung, pero agravado por no tener siquiera otra alternativa que no sean sistemas todavía bastante inmaduros como Firefox OS o Ubuntu.

Perdedor: Finlandia Nokia no era sólo una compañía más, era gran parte del PIB del país y el movimiento implica llevarse la dirección del país inevitablemente. Eso sí, al menos Microsoft suele cuidar las relaciones y a buen seguro que veremos anuncios de implantación en Finlandia.

Perdedor: Huawei En una doble vertiente, una es la de haber perdido la posibilidad de comprar un fabricante del que habría aprendido muchísimo, otra es que su apuesta por Windows Phone va a nacer tocada.

¿Perdedor?: Apple He dudado mucho si colocarlo aquí porque mi impresión es que Apple no se verá muy afectado por el movimiento, al menos a corto plazo. Si la compra ha sido – como analizamos más adelante – eminentemente defensiva (que Nokia no se pierda como fabricante de Windows Phone), lo que vermeos próximamente es una continuación de la contienda que ha venido desarrollándose en los últimos años, de la que Apple sale bastante bien parado. Quizás donde puedan tener alguna preocupación es que el proverbial escaso éxito de los Nokia en Estados Unidos puede tornar en mejores resultados si van con la marca Microsoft en el gran mercado mundial del iPhone.

Ganadores con la compra

Ganadores: Firefox OS, Tizen, Ubuntu, Jolla Con todos ellos hay muchas dudas sobre su futuro en el mercado, sobre todo por la necesidad de apoyo por parte de los fabricantes. La compra de Nokia hace que Windows Phone pierda de repente mucho atractivo y que estas opciones puedan ser priorizadas.

Tizen

Ganador: Google Mientras la compra de Motorola sigue pareciendo injustificada y desorbitada, Google puede recibir la noticia de Microsoft como una buena nueva. Por una parte refrenda el modelo de “controlador de plataforma que hace dispositivos” (si en algún caso tiene problemas legales por posición dominante), por otro le puede servir para justificar su propio movimiento “a toro pasado”.

Ganador: Blackberry A pesar de las malas noticias de mercado de los últimos meses, esta compra es una buena noticia para Canadá. Sobre todo porque hace más apetecible su compra, es la última gran plataforma que un Samsung o un Sony se pueden plantear, también porque habrá menos apoyo a Windows Phone y eso es menos competencia para su lucha por el tercer puesto.

Ganadores: Ballmer y Elop El primero consagra una operación que quedará en su legado, pero que gestionará otro. Si va bien, tendrá parte del mérito, si no, siempre puede culpar a la ejecución a posteriori. Elop por su parte vuelve a su casa en un puesto destacado como jefe de dispositivos. Habrá muchas críticas a su gestión, pero a la vez “venderá” que salvó a Nokia de la desaparición.

Microsoft y Nokia, ganan y pierden

Si hay algo que me encantaría saber es como han sido las posiciones en la negociación. Desde hace más de un año analizábamos la situación de Nokia con los crudos números delante y sólo aparecían dos alternativas: o una venta o Microsoft de alguna manera (inversión, mejores condiciones) tendría que rescatarla.

Ambas estaban en una posición de debilidad y de fortaleza en la negociación. Si Nokia dejaba Windows Phone se acababa la historia de Microsoft en móviles, es una amenaza poderosa la de flirtear con pasarse a Android; por su lado Microsoft tiene el mismo éxito en empresas que el que amenaza con abandonarle en consumo, lo que quiere decir mucho dinero para intentar mantener ambos frentes… justo la liquidez de la que carecía Nokia.
Nokia Lumia 1020

Nokia como la empresa europea que un día fue la gran abanderada del software libre (recomiendo repasar la entrevista con Reyes Justribó, directora general de Nokia para Iberia), que en su tiempo fue la gran innovadora y creadora del concepto de smartphone, pierde al diluirse en Microsoft. Nokia como la compañía que a pesar de que cada vez tenía mejor producto (los Lumia 520, 925 y presumiblemente el 1020 son grandísimos terminales), hacía aguas económicamente, ha salido ganando.

Microsoft por su lado gana en salvar los muebles para Windows Phone. En ningún caso se podía permitir el fin de Nokia y esto lo ha conseguido, pero pagando el precio de que su idea inicial de plataforma con muchos fabricantes queda desdibujada, algo en lo que podemos señalarlo como perdedor. Además su apuesta por ser también una compañía de “productos” ahora ya no tiene marcha atrás, confirma el paso del viejo modelo de Windows y abrazan el nuevo de Surfaces y Lumias. Ballmer ha quemado las naves antes de irse y con la división de teléfonos de Nokia Microsoft se juega su futuro como empresa de consumo.

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