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ASUS P1 prueba Xataka

Los picoproyectores o proyectores de vídeo con tecnología LED están de moda. De unos pocos modelos que se podían encontrar hace unos años hemos pasado a una oferta bastante extensa.

Pero con los proyectores de cine en casa básicos bajando de precio, los modelos de tipo LED se presentan como dispositivos aliados de trabajores en movilidad que no necesiten más poder de proyección o de usuarios domésticos que quieran tener una solución que ocupe muy poco espacio pero con resultados elementales para esa funcionalidad.

El ASUS P1 es uno de los últimos en llegar al mercado y en pasar por nuestra mesa de trabajo. A continuación su análisis.

ASUS P1, listo para lucirlo en presentaciones

Lo primero que llama la atención del ASUS P1 es su diseño, aspecto corroborado con el premio iF Gold Awards que se ha llevado este año. Esa apariencia cuidada y de calidad es una de sus armas para destacar entre la competencia. Es bastante compacto y pesa apenas 400 gramos.

ASUS P1

El perfil de proyector para presentaciones en movilidad lo encontramos la instante en su apartado de conexiones. No hay ninguna entrada digital y tenemos que conformarnos con VGA y vídeo compuesto. Lo que nos extraña es que no se le haya dotado de una entrada USB o ranura para tarjetas de memoria que sea capaz de reproducir presentaciones o vídeo directamente, como sí encontramos en otros modelos de picoproyectores.

Tampoco le hubiera venido mal que incluyera la moderna conexión MHL, que permitiría usar un smartphone como único elemento para proyectar. Conseguiríamos así una combinación estupenda y de bajísimo peso.

ASUS D1

De sus características técnicas relacionadas directamente con la proyección hay que hablar de su brillo, de 200 lumenes, un dato bastante correcto para un proyector de tipo LED, y como hemos comprobado en nuestra prueba, más que suficiente para una presentación en un entorno con la luz ambiente bajo control. En cuanto a la resolución, la nativa es de 1280×800 píxeles.

ASUS P1 proyección

El ASUS P1 permite proyectar desde solo medio metro de distancia, y en ese caso conseguimos una diagonal para presentaciones personales de unas 21 pulgadas. Si queremos alcanzar las 120 pulgadas tenemos que alejarlo unos tres metros de la zona de proyección. El mejor equilibrio lo hemos notado en una diagonal de unas 60 pulgadas que se corresponde con un metro y medio de separación.

Esos datos se han mostrado suficientes para presentaciones profesionales pero nos parece que si se le quiere dar un uso más de ocio y multimedia, no obtendremos los resultados que nos ofrecen otros modelos. Le falta riqueza en el contraste y los colores.

En funcionamiento nos ha gustado también su modo de corrección automática de keystone, lo que unido a su configuración y menús sencillos, casan perfectamente con la idea de proyector de viaje que queremos que esté en funcionamiento al instante, sin complicaciones ni necesidad de realizar ajustes aunque no estemos proyectando en la posición que se esperaba. Los pocos segundos (menos de diez) que necesita este proyector para ponerse en marcha o apagarse juegan también a favor.

En cuanto al sonido, el altavoz de 2 W integrado cumple en caso de necesidad por no es tampoco su fuerte.

ASUS P1

Si bien en diseño hay que darle un sobresaliente a este ASUS P1, la compañía se dejó por el camino un detalle que nos ha sorprendido: el pie que permite ajustar la inclinación del proyector no es regulable en altura y solo permite la posición de abierto o cerrado. Además nos parece que su simple sistema de cierre y apertura no está a la altura de la calidad del resto del equipo.

ASUS P1 pestaña

Por otro lado, el proyector viene con su funda de transporte, pero la fuente de alimentación es idéntica a la de los portátiles más grandes en tamaño, lo que hace que el ASUS P1 pierda parte de su atractivo de equipo ligero y que ocupa poco espacio.

ASUS P1

La opinión de Xataka

ASUS ha sabido colocar buena tecnología de proyección basada en LED dentro de su modelo compacto P1. Tamaño, acabado, apariencia y funcionamiento en modo presentación cumple con creces, y es un aliado potente para el trabajador en movilidad al que tener este proyector de ASUS le saldrá por unos 400 euros.

Sin embargo el ASUS P1 no nos ha convencido en el modo multimedia, campo que también pretendía abarcar este equipo pero que no consideramos que todavía la tecnología LED en picoproyectores sea capaz de satisfacer.

Le hubiera sentado mucho mejor centrarse en lo profesional y dotarlo de funciones de reproducción directa desde USB, tarjetas de memoria o teléfonos móviles.

El proyector ha sido cedido para la prueba por parte de ASUS. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

Más información | ASUS.

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