Solan-2, el globo con Wi-Fi

Sacha Fuentes 28 de octubre de 2005 1 comentario

Solan 2
Mientras que Google ha montado toda una red Wi-Fi para proveer de cobertura a toda la ciudad de San Francisco, parece que aquí por ahora debemos conformarnos con intentar encontrar algún punto de acceso abierto que nos permita la conexión o buscar un proveedor de pago, cosa no siempre accesible.

Pero si algún ayuntamiento se decide a dar acceso a todos sus ciudadanos ahora lo tienen más fácil que nunca con el Solan-2, un globo hinchable con capacidad para dar conexión Wi-Fi. Se alimenta mediante energía solar e incluye cámaras controladas a distancia.

Por ahora está instalado en la World PC Expo, pero tal vez algún día sea normal verlos por nuestras ciudades proveyendo de acceso inalámbrico a Internet.

Vía | Ubergizmo.

Comentarios

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    Gracias a un globo, toda la zona entre Santiago y Puerto Montt podría estar conectada a internet de alta velocidad. Y si pensamos en grande, también se podrá hablar por celular desde rincones insospechados o una cámara podrá espiar lo que esté pasando en los cerros y avisar apenas aparezca la primera columna de humo de un gran incendio forestal.

    Y si nos agrandamos más, puede que en poco tiempo todos los aviones que circulan de Puerto Montt a Santiago reciban servicio de internet.

    A eso apuestan los integrantes del proyecto "Aeroplataforma Globo-Antena como base para un sistema de radiocomunicación digital para redes IP", que lideran ingenieros de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), en colaboración con equipos de la Universidad de Chile, Universidad de la Frontera (UFRO) y Reuna.

    Lo que parece magia se consigue con plataformas de comunicaciones de gran altitud, conocidas por su sigla Haps (High Altitude Platform Stations).

    Hasta ahora las comunicaciones eran una exclusividad de los satélites o de las grandes antenas en los cerros. Pero los satélites son caros, su vida útil es reducida y no se pueden reutilizar.

    Las antenas son armatostes de fierro que, aparte de afear el paisaje, cubren reducidas porciones de terreno.

    Ante tales limitaciones nacieron las Haps -verdaderas plataformas comunicacionales-, que se pueden subir con cierta facilidad, ser reutilizadas y cambiadas de posición según las necesidades de comunicación de ciertos sectores. En varios países ya se comienza a experimentar con ellas. Algunos han optado por verdaderas alas volantes, que se mantienen estáticas gracias a motores que contrarrestan la fuerza de los vientos.

    En Chile apuestan por globos, como el Zeppelin, que pueden mantener la posición gracias a motores y podrían elevarse hasta unos 20 o 25 kilómetros, la parte más baja de la estratosfera.

    El doctor Fernando Ulloa, académico de la UTEM y l

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